NIDO DE 0 A 18 MESES

Nuestra aula de NIDO acoge niños de 0 a 18 meses, es un espacio tranquilo y seguro, donde los más pequeños pueden explorar y desarrollarse mediante un ambiente preparado y cuidado, donde se llevarán a cabo actividades dirigidas a los mismos. En nuestro centro, no se ofrece una rutina diaria establecida, siendo ellos mismos los que en base a sus inquietudes, establecerán sus ritmos e intereses, ofreciendo una atención personalizada por parte de la guía.

Les proporcionamos un entorno seguro lleno de estímulos y los acompañamos con respeto, sensibilidad y cariño en este maravilloso proceso de enseñanza-aprendizaje.

A esta edad, hay una necesidad de movimiento que es un movimiento grueso al sentarse, gatear, ponerse de pie, rodar, caminar. La guía prepara el ambiente para fomentar estas actividades sin asistencia: la barra ayuda a agarrarse y ponerse de pie, el triángulo de pickler ayuda a escalar, el amplio ambiente ayuda a gatear y caminar. Los materiales de las estanterías también ayudan a los niños mayores del grupo a satisfacer su necesidad de manipulación y trabajo.

También en este grupo de edad, hay una necesidad de lenguaje. Los niños comienzan a emitir sonidos incluso a una edad temprana, por lo tanto, la guía  habla con los bebés pequeños, incluso si no pueden hablar, les lee e involucra a los que pueden hablar en este grupo para que puedan  expresarse y enriquecer su vocabulario.


En los primeros meses de vida, los bebés tienen necesidades especiales y estas necesidades deben ser satisfechas. Aquí el niño tiene necesidades tanto físicas como emocionales que satisfacer. Se comunican con sus madres y cuidadores principalmente a través del llanto para que puedan satisfacer sus necesidades físicas como la alimentación, la higiene y el sueño.

La etapa de embrión espiritual también se caracteriza por un absorbente inconsciente que necesita ser nutrido para comenzar su base de desarrollo. También se caracteriza por períodos sensibles, por ejemplo, el movimiento y el lenguaje. Todo lo anterior debe ser satisfecho para establecer como base para que el niño construya su personalidad. Las madres y los cuidadores deben proporcionar ricas experiencias para satisfacer esas necesidades.

LA SALA